miércoles, 30 de septiembre de 2015

La revolución tecnológica y los desafíos de la democracia


Te has preguntado ¿cuál es el impacto que tiene la revolución informática sobre la democracia? Sin duda, el cambio tecnológico exponencial que hemos experimentado fomenta nuevas formas de participación ciudadana que exigen repensar el modelo democrático actual. El día de hoy Laurence Whitehead, investigador en el Colegio Nuffield de la Universidad de Oxford reflexionó entorno a los efectos transformadores de la tecnología en el Seminario Cambio Tecnológico Exponencial, efectuado en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.


Whitehead comenzó explicando minuciosamente las particularidades de la nueva era de la información. Dijo que estamos en el surgimiento de una info-esfera internacional, la cual tiene cinco características: es global, instantánea, insaciable, horizontal e interactiva. Cada una de las cuales pone en jaque de diferentes formas al sistema democrático.

Cuando se dice que la info-esfera es global, se hace referencia al surgimiento de una opinión pública que trasciende fronteras y discute los asuntos críticos a un nivel supranacional. Aunque en la actualidad casi todos los asuntos de la política democrática aún son nacionales, esta tendencia está cambiando rápidamente, desafiando al Estado nacional como espacio político de representación y de participación definido.

Lo anterior significa que aún el Estado dirige la democracia, definiendo distritos de participación y atrayendo la lealtad de sus ciudadanos al brindar identidad política. Mucho se habla de la obsolescencia del Estado, pero no toman en cuenta que éste siempre se ha adapta a los cambios tecnológicos, enfatizó Whitehead.

El carácter instantáneo, insaciable e interactivo de la info-esfera, hace referencia a la velocidad del intercambio de opiniones y la inclusión de participantes en el debate de los asuntos públicos. Laurence Whitehead explicó cómo estamos alcanzando una interacción dinámica e instantánea a la cual deben responder los gobiernos y, por ende, los partidos políticos que aspiran a la administración de una sociedad que tiende a superar los controles institucionales.

Por otro lado, la transparencia será uno de los ámbitos de la democracia más beneficiados con la generación de información a alta velocidad y el acceso irrestricto a la misma. Tal parece que los únicos requisitos para obtener toda la información que queremos es tener paciencia y destreza técnica.


El Dr. Laurence finalizó puntualizando que inevitablemente, el futuro de la democracia depende de su habilidad para coevolucionar con el cambio tecnológico exponencial, así como disminuir la brecha tecnológica que actualmente desempoderaa los ciudadanos que no han desarrollado habilidades para usar las tecnologías.

martes, 29 de septiembre de 2015

Ayotzinapa: “Un año incompletos”



El caso de Ayotzinapa ha movilizado a miles de personas en México y el mundo bajo la exigencia de justicia. A un año de los acontecimientos no sólo se tienen más preguntas que respuestas, sino además una severa desconfianza de las instituciones públicas en nuestro país. Te presentamos el balance del caso realizado por tres miembros de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey:

Para Vicente Tavárez Ramírez, alumno de la Maestría en Administración Pública y Política Pública (MAP) y Asesor de la Secretaría de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Diputados, los hechos acontecidos en  Ayotzinapa tienen varias aristas:

La PGR, en ese entonces encabezada por Jesús Murillo Karam, realizó lo pertinente; detuvo al ex alcalde de Iguala y a su primera dama, a algunos policías municipales de Iguala y Cocula e incluso a algunos miembros de la organización delictiva conocida como Guerreros Unidos, siguiendo la línea de investigación que la misma institución consideró la correcta. Las investigaciones y testimonios de lo ocurrido dieron como resultado la 'verdad histórica' dada a conocer por el Procurador: los 43 alumnos de Ayotzinapa fueron incinerados en el basurero de Cocula por personal del Grupo Guerreros Unidos. Dichos resultados no convencieron a la mayoría y los padres de los normalistas continuaron manifestándose en las calles, afirmando que sus hijos continuaban vivos, y que la versión del Gobierno Federal era incongruente con los hechos.

A principios de septiembre de 2015, se publicaron las conclusiones presentadas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Las conclusiones de éste Grupo, que goza de amplia credibilidad por la exactitud de su métodos y la autonomía con la que actúa, dan un vuelco a lo declarado por la PGR meses atrás, ya que descartan por completo la posibilidad de incineración de 43 estudiantes en el dicho basurero; además, se cuestiona el papel de la Policía Federal y el Ejercito en los hechos, y finalmente descartan la versión del ataque a la fiesta del entonces alcalde de Iguala y su pareja, para dar paso a la línea de investigación que implica la existencia de un quinto autobús, en el cual se transportaban grandes cantidades de droga y había sido secuestrado por los estudiantes.

El impacto de este informe ha dado paso a la reapertura del debate sobre qué es lo que realmente pasó con los estudiantes. Si la PGR, el gobierno estatal de Guerrero, o cualquier autoridad implicada ha actuado como debería, o por el contrario, ha quedado a deber. Como acción de respuesta, la Cámara de Diputados aprobó e instaló el pasado 15 de septiembre, una Comisión para dar continuidad a las investigaciones realizadas por el GIEI. Por su parte, el Senado hizo un pronunciamiento a favor de las 8 peticiones hechas por los padres de los normalistas al Presidente de la República en la reunión que sostuvieron el 24 de septiembre de este año.

Hay varias propuestas de solución en la mesa. El Gobierno Federal manifiesta que la investigación no ha sido cerrada y se apoyarán en las conclusiones del GIEI para seguir buscando pistas de lo ocurrido con los estudiantes. Por otro lado, los partidos de oposición proponen la creación de una fiscalía especial que se haga cargo de la investigación, debido a la ineficacia con la que ha actuado el Gobierno Federal.

Sin embargo, es difícil saber cuál es la ruta que el Gobierno Federal debe seguir para dar buenos resultados en este asunto. Pero hay una cosa que también preocupa: la sociedad despertó. Participar en marchas nos sirve como desahogo al descontento que sentimos con el régimen actual y la incapacidad de los actores políticos de darnos la solución que merecemos, pero necesitamos ir más allá. Necesitamos participar activamente en política, aportar ideas, hacer lo necesario desde nuestra trinchera para que haya un cambio. El gobierno tarde o temprano determinará su ruta de acción, pero nosotros como sociedad ¿cuándo determinaremos la nuestra?

Para Leslye Jaureguí, alumna de MAP y responsable de los temas de Custodia de Menores y Reunificación Familiar, de la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior de la Secretaria de Relaciones Exteriores, un año después de los hechos perpetrados contra 43 normalistas de Ayotzinapa sólo tenemos una verdad histórica desmentida, 365 días sin respuesta, un aumento en la percepción de la inseguridad en todo el pais, la renuncia del gobernador de Guerrero, 60 fosas clandestinas con 129 cadáveres encontrados, los restos calcinados hallados en el basurero de Cocula del normalista Alexander Mora, y un sin fin de ciertas y falsas pistas que ya no se diferencian entre sí:

La desaparición de los 43 normalistas ha sentado un acontecimiento sin precedentes que ha llamado a la unión de la sociedad mexicana al unísono de nos faltan 43, para realizar múltiples marchas y protestas en el país, incluyendo voces internacionales a esta demanda. Sin embargo, a un año de los hechos, seguimos sin tener rastro de los normalistas, ni ninguna aclaración por parte del Ejecutivo que no sea el '#calcetagate'.

Pero, ¿qué es lo que hace de Ayotzinapa un caso diferente a las miles de desapariciones forzadas que tienen lugar en México?  Es necesario plantearse esta pregunta, ya que si nuestra primera respuesta fuera que es por el hecho de que sin duda el Estado está involucrado y es sujeto de culpa en la desaparecieron de los estudiantes, tal vez estaríamos olvidando los numerosos casos en los que se sabe que está inmiscuido, pero que se traspapelan en el cajón de los casos aislados como Atenco. De igual manera, si respondiéramos que es porque eran estudiantes, tendríamos que recordar que el 2 de octubre no se olvida y que incluso generaciones posteriores al 68 sabemos que perdieron la vida un número indeterminado de estudiantes y fue a manos del Estado, por lo que resulta importante pensar seriamente en que significa Ayotzinapa, y lo único que se me ocurre es que es la gota que derramó un vaso lleno de corrupción, impunidad, miedo, dolor, cansancio, mentiras, robos y un sin fin de atropellamientos de los que los mexicanos hemos sido víctimas en manos de gobiernos perversos, y que al contar nuestro país con un contexto diferente al de hace algunas décadas, tenemos la pauta para demandar y exigir que dejen de desaparecer nuestros seres queridos, que el secuestro y el asesinato deje de ser parte del desayuno del día, que exista transparencia en el gasto público y dejen de aparecer casas de todos los colores compradas con sus ahorros, mientras que tenemos un porcentaje significativo de ciudadanos en pobreza extrema, que existan políticas públicas realmente encaminadas para que México camine, pero que los recursos no caminen solo a unos cuantos bolsillos.

En conclusión Ayotzinapa es el despertar abrupto con el que los mexicanos estamos abriendo nuestro ojos, entrelazamos nuestras manos y caminamos juntos, porque sabemos que #HayotroMéxicoenCurso."

Finalmente, Mara Hernández, profesora de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública y especialista en relaciones sociedad civil y gobierno, detalló en entrevista cómo a pesar de las reformas políticas dirigidas a agilizar la procuración de justicia en nuestro país, las instituciones gubernamentales han encontrado la manera de perpetuar la impunidad como una práctica endémica del gobierno.

México no es el mismo a un año de lo que sucedió el 26 de septiembre de 2014 en Ayotzinapa. En ese año, el informe de gobierno motivaba una gran celebración entre la clase política, pues daba cuenta de los impactos esperados por las reformas políticas en contra de la impunidad y la injusticia. Sin embargo en menos de un mes, la realidad los despertaba de una manera muy cruda, Ayotzinapa dejaba al descubierto una clase política que ha hecho un pacto con la injusticia, con la corrupción, y con la impunidad, demostrando que no hemos avanzado nada desde 1968.

Guatemala y Perú nos ponen el ejemplo de la lucha contra la impunidad. No cabe duda que hay mucho trabajo por hacer, pero también hay cosas buenas: el triunfo electoral de algunos candidatos independientes, en las pasadas elecciones intermedias, dejan patente el castigo de una sociedad hacia los partidos preponderantes. Esta es una posición clara de crítica hacia lo que está sucediendo en nuestro país. En términos de la transparencia y la credibilidad haber invitado al GIEI es un precedente que sienta México en términos de rendición de cuentas de nuestro sistema de justicia ante la comunidad internacional. Entonces no cabe duda que hay mucho por hacer, pero veo una sociedad civil que empuja a la concreción de estos cambios.